lunes 19 de septiembre de 2011

en polanco | biko y le mat


Mi sueño es vivir en Polanco, ¿las razones? Pocas veces me pierdo en la zona, está bonito, el 80 por ciento de los eventos y entrevistas que cubro son ahí y me encanta el parque Lincoln.
Además hay como 10 mil restaurantes, así que podría ir cada día a uno, subir como 100 kilos, y ser feliz.
Les cuento de dos:

Biko
Ignoro si sea políticamente correcto contradecir a la lista de S. Pellegrino, pero la verdad es que no puedo creerle que Biko sea el mejor restaurante que hay en México.
Hace poco, cuando se publicó la última edición del ranking leí algunos comentarios acerca de que había caído en calidad y servicio y estoy de acuerdo. Nunca lo había visitado, supongo que tuvo sus momentos brillantes, eso o yo lo visité en un mal día.
Para empezar, me pareció pretencioso. Como no tenía idea qué ponerme, según yo exageré, e incluso Carlos me dijo que íbamos overdressed, pero ya era muy tarde para cambiarnos. Total que qué bueno que no lo hicimos, porque la combinación común era vestido más traje sin corbata.
El lugar me recordó un poco a Jaso, es amplio, a media luz y elegante.
Yo pedí el menú de degustación, es de seis tiempos y empecé mal. El foie colorado me supo, literal, a pan con chile piquín.


Posiblemente no tengo buen gusto y es maravilloso

Luego vinieron unas sardinas con espuma de manzana, ricas, pero nada del otro mundo. La crema de hongos si estuvo muy rica, luego me sirvieron un pescado con alcachofa que estuvo rico y la alcachofa más.


Las sardinas...la última foto que tomé antes de que se acabara la pila del cel

De segundo plato fuerte sirvieron cordero apiñonado que estaba no duro, sino lo que sigue! Y de postre, un mousse de mango que estaba muy ácido.
Mi amor pidió una sopa de taco de frijol, rica, rica y pescado con costra de hongos y refrito aireado, también bueno. Él opina que si bien no estuvo malo, los sabores eran demasiado suaves, excepto por el de la sardina.
El mesero fue muy amable, pero conforme se iba llenando el lugar, el servicio se fue haciendo lento. Para que me llevaran el pescado tardaron como 15 minutos y cada vez le dedicaban menos tiempo a las dudas de los comensales.
De tomar pedí un martini de lychee, estaba muy rico, él pidió un tequila y luego vino tinto.

Foto medio chueca del lugar, con el agua de 95 pesos

Jamás escribí sobre Pujol, pero la verdad es que por mucho es mi favorito, y eso que apenas este año entró a la lista y ocupa el lugar 49, Biko es el 31.
Me chocó que al salir dieran dulces comerciales y no algo hecho por ellos, como en otros lugares. Mi favorito en el tema: Jaso. 
Y hace como medio año fui a Dulce Patria y es la fecha que no puedo abrir las pastillitas que me dieron.

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Dónde: Masaryk 407, Polanco
Cuánto: $1,860 por dos personas. El menú de degustación cuesta el doble si lo piden con maridaje
Hay valet parking
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Le Mat
Tras ver una bonita foto de la terraza, un viernes terminamos en Le Mat.
Me recordó un poco al Ivoire, tiene ese aire como de campiña, con silloncitos y enredaderas en el techo.
Posiblemente lo único que no me gustó del lugar es que las mesas están demasiado juntas, tanto que puedes enterarte a la perfección de lo que los de a lado platican.
La comida normal, pedimos camarones a la rock and rolla, ricos, pero no maravillosos, tostadas de atún, también buenas estándar y finalmente un rissotto de hongos, muy rico.
El postre fue un crème brûlée de té chai, que para nada me supo a té chai.

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Dónde: Emilio Castelar 149, Polanco
Cuánto: 600 por dos personas
Hay valet parking
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Pilón: Don Gato la película
De niña siempre me gustó Don Gato, más grande me enteré que sólo existían como 20 o 30 capítulos y no lo podía creer.
Pues fui a ver la película para recordar mi infancia y mi sorpresa fue que era como ver el chavo animado en una pantalla de cine, eso sí, con gatos.
Para empezar me sorprendió que fuera mexicana y no digo que eso sea malo, sólo que me llamó la atención.
Lo que no me gustó fue el ritmo y que es como un capitulote de la caricatura, incluso uno que ya existe, que fue lo más molesto.
No la recomiendo.

domingo 4 de septiembre de 2011

más del centro | mercado de san juan


Siguiendo con el centro del DF, en una extraña misión, hace dos semanas visité el mercado de San Juan.
Para los que no lo conocen, es el paraíso de muchos chefs y fans de la comida, venden cosas raras, creo que algunas incluso a sobreprecio, pero como encuentran ingredientes que en otros lugares no, entonces vale mucho la pena.
Aunque no planeen comprar, terminarán llevándose algo, estoy segura.
Hay carnes exóticas, como de jabalí o león, y hay un pasillo de puros animales, como conejos y cabritos.
Hay puestos de ingredientes asiáticos, de especias, de frutas y verduras, la mayoría conocidas, pero también raras; yo conocí el kiwi dorado ahí y una frutota gigante que viene de Singapur o algún otro país de Asia que ya no recuerdo.

Aquí pueden ver algunos marchantes, jeje

Hay pescaderías, pollerías y mis favoritos: los locales de carnes frías.
En realidad el plan era ir a comer al Huequito original, en la calle de Ayuntamiento, pero no pude resistir y pedí una baguette.
En algunos de los locales de carnes frías te preparan baguettes con los productos que venden y te dan un vasito con vino o la bebida que elijas.
Yo terminé en La Jersey, donde preparan baguettes y tapas. Tienen una carta con lo básico, pero en realidad puedes pedir la combinación que se te ocurra.
La mía fue de jamón serrano y un quesito maasdam muy rico.
De postre me dieron higo con queso mascarpone y miel.
Saliendo del mercado pueden ir a misa a la iglesia del Buen Tono, ooo a la tienda de productos asiáticos que pusieron en donde era la cigarrera.
Hay mil y un cosas: botanas, helados, dulces, noodles, salsas y hasta huevos de pato. También hay ropa, amuletos, buditas y gatitos dorados que mueven la mano.

Es como una Conasupo, pero made in China

Creo que el precio no es exactamente accesible, porque yo compré un helado de té verde y me costó 20 pesos aunque era un vasito súper chico. Sin embargo, es maravilloso curiosear entre etiquetas en coreano, chino y japonés.

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Dónde: El mercado está en Ernesto Pugibet 21, por la torre de Telmex. La Jersey está en los locales 161 y 195

Cuánto: las baguettes van de $55 a $100

Erradamente llegamos a otro mercado de San Juan, pero fue buen descubrimiento porque el joven que cuida el estacionamiento es súper amable y sólo tienen que caminar unas calles para llegar al verdadero. Cobra $15 la hora

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Pilón: bubble tea, senna y the whistleblower

No sé porqué no había escrito sobre el bubble tea antes y si aún no lo prueban, les recomiendo que dejen lo que están haciendo y vayan por uno ahora. Bueno, terminen de leer mi post, y vayan.
Mi adicción comenzó el año pasado, cuando visité Nueva York con mis amigas. Nos hospedamos cerca de Chinatown y había mil letreros de tiendas de bubble tea, así que teníamos que probarlo.
El bubble tea es un té, frío o caliente, con esferitas de tapioca. El vaso se cubre con un plástico y le entierras un popote más grueso de lo normal para que puedan salir las bolitas.
Es lo máximo en la vida.
Cuando lo tomé por primera vez había dos opciones sólo agua o con un chorrito de leche. Pero había muchos sabores, yo pedí de lychee.
Tiempo después busqué en google si lo vendían en México y descubrí Tapioca Go. En realidad creo que hay varios lugares, pero yo ya me hice fan del que está en la plaza de Altavista.
Lo que me impactó es que aquí son como smoothies, es decir, de fruta con frappé.
Este año descubrí que en Vancouver el bubble tea es la moda, o por lo menos lo es por donde vive mi amiga Silvia y hay como mil locales.
Amé que allá las esferitas ya son sofisticadas y hay de diferentes formas. Yo pedí de coco con estrellitas de mango, pero hay otras cosas y hay tantas opciones, que ocupan como tres pizarrones.

Aquí estoy con mi amiga y las estrellitas de mango

Para que puedan conquistar a alguien en el local de bubble tea, pueden decirle que es una bebida de Taiwán y hacerse los interesantes sobre el conflicto con China, ok no.

Ya para terminar. Por si no han visto el documental Senna, se los recomiendo ampliamente. Yo ni lo conocía y ya soy su fan. Aunque no les guste la Fórmula 1, ni entiendan las reglas, la película los mantendrá muy atentos, yo casi lloré.
Mi otra recomendación es The Whistleblower, que en una horrible traducción quedó como Secretos Peligrosos. Es una película cruda sobre trata de mujeres en Bosnia al final de la guerra. Odiarán un poco a la ONU.

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Dónde: Plaza Altavista

Cuánto: $39, pero depende de cuántas esferas quieran

Hay estacionamiento en la plaza

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lunes 8 de agosto de 2011

tour por el centro

Me gusta mucho ir al Centro de la Ciudad de México, básicamente uno puede encontrar de todo ahí. Creo que lo más raro que he visto fue un mercadito de puros chinos, donde apenas hablaban español y había cajotas llenas de tenis, relojes y cuanta chuchería vendida al mayoreo.

Pese a lo pintoresco del lugar, no era muy fan de ir en la noche porque me daba un poco de miedo, sin embargo, en las últimas semanas acumulé un par de visitas que vale la pena contarles.

Arena México

De niña siempre fue mi sueño ir a las luchas. Era fan de Tinieblas y Alushe y odiaba que siempre amarraran a Octagón con sus cintitas y que le mordieran la cabeza al Perro Aguayo, ignoro porqué nunca me llevó mi papá, pero 20 años después, cumplí mi sueño, ja.

Si como a mi les quedó la espinita, les recomiendo ir a la Arena México. Los boletos van desde 50 a 300 pesos. La verdad a mi me daría dolor pagar 300, pero creo que es lo mejor, porque yo estuve en unos lugares medio intermedios donde uno nomás no se apasiona, además, la Arena no se llena mucho, así que falta ambiente.

Momento justo de los luchadores en el aire, jaja.

Venden cualquier cantidad de botanas, desde palomitas hasta pizzas y cueritos, entonces vayan con antojos de primaria.

Adentro y afuera hay máscaras, capas, muñecos, playeras y muchísimas cosas que no necesitan, pero se ven divertidas.

Las luchas empiezan a las 20:30 horas, son 5 y duran 2 horas y media.

Milán

No recuerdo quién me dijo que el Milán era un bar al que iban periodistas, total que después de año y medio de chacaleos, por fin lo visité.

El ambiente es súper relajado y puedes platicar horas sin que nada te estrese. Eso sí, fui un jueves, así que no garantizo que los viernes y sábados sea igual.

En cuanto entren, cambien su dinero por Milagros, es como dinero para jugar turista, pero en este caso, para beber.

Ay, si así de fácil fuera tener milagros...

Los tragos cuestan alrededor de 70 pesos y les dan palomitas gratis, yei.

Lo malo de la noche fue que justo en el lugar en el que estaba, pasó una cucaracha.

La Regina

Mi gran descubrimiento del Centro es este lugar. En realidad es como cualquier antro con la ventaja de que no se atasca, no hay cadenero, ni cover y no es pretencioso.

Como que quiere ser kitsch al estilo del Mexinaco, pero gracias a dios no lo logra y se queda en nivel aceptable y divertido, con meseros disfrazados de luchadores y superhéroes, sombreros y discos colgados en el techo y arreglitos en la mesa con rings de luchas.

Cada cierto tiempo las perlas negras se ponen al 2x1, así que aprovechen si van con pila baja. Podrán bailar pop, cumbias, reggaeton y casi cualquier cosa.

Cuando fui, una de mis amigas bailó sexymente y ganó para nosotros un litro de piña colada que sabía a licuado.

Si piden baguettes, lean atentamente porque son de 60 centímetros. Las gomichelas son cerveza de sabor con cerezas, así que no se dejen engañar.

Por dos personas, incluyendo perlas negras en promoción, baguette gigante y como 9 copas, pagamos 750 pesos.

Está frente al Hemiciclo a Juárez, dentro de una placita.

Garibaldi

Para acabar la noche no puede faltar este lugar. Yo nunca había ido y la verdad no fui tan fan. Está sucio y lleno de borrachos, pero creo que es parte del encanto.

Si van con sus respectivos amores que les dediquen una canción por unos 120 pesitos, así, seguro se les olvida la mugre.

Hay un museo del tequila que cierra a las 10 de la noche, no entré porque ya estaba cerrado, pero ustedes pueden intentar.

Tianguis del Monumento a la Madre

Al día siguiente les recomiendo, si es posible, levantarse temprano e ir a desayunar al Cardenal, en el Hilton y si no tienen más que hacer, pues vayan al tianguis que se pone atrás del Monumento a la Madre.

Encuentran muchísimas cosas, en realidad no sé si robadas, de piratería, saldos o qué, pero es como una vendimia de productos gringos.

Hay ropa, ropa y más ropa, y también zapatos, perfumes, comida, discos, maquillaje y (uff) barnices. Muchas cosas son piratas, así que cuidado si buscan originales.

domingo 17 de julio de 2011

amor prohibido | mr. corn

Tengo un romance insano con la mayonesa. Desde que tengo uso de razón me encanta. No puedo explicar porqué, pero cuando una vez conté que comía tacos de mayonesa y mis amigos me vieron con cara de “estás loca” supe que mi adicción no era normal.

Hace muchos años mi tío Miguel me llevó por primera vez a unos esquites cerca de la casa de mis abuelos paternos. Yo creo que fueron los mejores que he comido en toda mi vida porque recuerdo perfecto que la señora del puesto me preguntó: mayonesa en medio y arriba?

Incluso a mi, amante de la mayonesa, me pareció un exceso, pero acepté la doble capa. Y así, cada fin de semana íbamos por un esquite deliciosamente mayonesudo.

Finalmente la señora quitó su puesto y aunque la buscamos, nunca pudimos saber si se había ido a otro lugar o simplemente cerró.

Hace unos días camino a una fiesta se me antojó un esquite. Como recordarán, mi abogado todo me cumple y así, terminamos a media calle -con vestido, tacones y traje- comiendo esquites.

El lugar al que me llevó fue un puesto que me había negado a visitar varias veces porque me parecía muy fresa y en efecto lo fue. El mentado esquite nos costó 27 pesos, cuando en la calle cuestan 10 o 15, pero eso sí, tenía un cartoncito estilo Starbucks para no quemarse los dedos y una amplia variedad de…mayonesas!!

Hay mayonesa solita, mayonesa con chamoy, mayonesa con hierbas y mayonesa con varios chiles.

Yo probé la última y al parecer es excesivamente picante, porque me recomendaron mezclarla con mayonesa simple. Mi amor pidió mayonesa con chamoy. Me gustó más mi esquite, pero él prefirió el suyo, así que les recomiendo ambas opciones.

Si no les gusta la mayonesa, también está la opción de ponerle chile solito.

La franquicia se llama Mr. Corn y venden sobre un vochito que se va moviendo por diferentes puntos de la Ciudad. Hay siete rutas.

Aquí los lugares en los que pueden encontrarlos.

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Dónde: yo fui a la sucursal de Matías Romero, en la Del Valle.

Cuánto: $27 un esquite

Pueden estacionarse en la calle

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Pilón: Harry Potter y las reliquias de la muerte 2

Si son grandes fans de la película, absténganse de leerme.

Ya que mi abogado me lleva por esquites en momentos raros (entre otras cosas) no tuve cara para negarme a ver la última de Harry Potter.

A mi favor he de decir que en la penúltima me dormí innumerables veces, así que para prepararme para el final, me sometí a dosis poco recomendables de esta película por varios días para lograr entender un poco de la trama final.

Yo digo que lo logré porque sólo me dormí una vez y como 15 minutos. Cuando desperté me mantuvo muy entretenida, salvo el final, final, cuando aparentemente ya no tenían presupuesto y le invirtieron como 2 pesos a las caracterizaciones.

Me hubiera gustado ver más cosas de la batalla, siento que ves cuando entran los malos y luego a los muertos y ya.

Fuera de eso, admito que me gustó.

Para futuros preestrenos de películas de este tipo, les recomiendo ir a la plaza Paseo Arcos Bosques, en Santa Fe. No me gusta el ambiente del lugar, pero a su favor he de decir que es maravilloso que las butacas estén numeradas, así no hay que hacer filas.

martes 21 de junio de 2011

cuando estoy triste…

Tengo varios remedios:

1

Ayer empecé por escribir en el blog. La mejora fue sólo mientras hice el post, modifiqué la plantilla y traté de hacer una versión accesible al celular (que ni funcionó).

2

Hoy creo que todo se puso peor, y ahora hasta llueve, así que decidí abrir la edición especial de Amèlie que hace años me dio mi mejor amigo y vi la introducción.

Este remedio en realidad me ha ayudado n mil veces, no puedo explicar exactamente porqué, pero siempre me sube el ánimo, así que a continuación, les comparto mi tesoro, que seguramente conocen, pero lo amo y quiero tenerlo en el blog para alguna emergencia.

3

También llamo a todos mis amigos. Bueno, tal vez no a todos, pero si a una buena cantidad hasta que de tanto contar mi problema parezca algo insignificante y me dé cuenta de que pierdo el tiempo tristeando.

4

Al día siguiente me pongo muy bonita y finjo que no pasa nada, sonrío y pretendo que todo está bien. Suena fatal, pero juro que llega un momento en que la actitud hace que se olviden las cosas.