Pese a lo pintoresco del lugar, no era muy fan de ir en la noche porque me daba un poco de miedo, sin embargo, en las últimas semanas acumulé un par de visitas que vale la pena contarles.
Arena México
De niña siempre fue mi sueño ir a las luchas. Era fan de Tinieblas y Alushe y odiaba que siempre amarraran a Octagón con sus cintitas y que le mordieran la cabeza al Perro Aguayo, ignoro porqué nunca me llevó mi papá, pero 20 años después, cumplí mi sueño, ja.
Si como a mi les quedó la espinita, les recomiendo ir a la Arena México. Los boletos van desde 50 a 300 pesos. La verdad a mi me daría dolor pagar 300, pero creo que es lo mejor, porque yo estuve en unos lugares medio intermedios donde uno nomás no se apasiona, además, la Arena no se llena mucho, así que falta ambiente.

Venden cualquier cantidad de botanas, desde palomitas hasta pizzas y cueritos, entonces vayan con antojos de primaria.
Adentro y afuera hay máscaras, capas, muñecos, playeras y muchísimas cosas que no necesitan, pero se ven divertidas.
Las luchas empiezan a las 20:30 horas, son 5 y duran 2 horas y media.
Milán
No recuerdo quién me dijo que el Milán era un bar al que iban periodistas, total que después de año y medio de chacaleos, por fin lo visité.
El ambiente es súper relajado y puedes platicar horas sin que nada te estrese. Eso sí, fui un jueves, así que no garantizo que los viernes y sábados sea igual.
En cuanto entren, cambien su dinero por Milagros, es como dinero para jugar turista, pero en este caso, para beber.
Los tragos cuestan alrededor de 70 pesos y les dan palomitas gratis, yei.
Lo malo de la noche fue que justo en el lugar en el que estaba, pasó una cucaracha.
La Regina
Mi gran descubrimiento del Centro es este lugar. En realidad es como cualquier antro con la ventaja de que no se atasca, no hay cadenero, ni cover y no es pretencioso.
Como que quiere ser kitsch al estilo del Mexinaco, pero gracias a dios no lo logra y se queda en nivel aceptable y divertido, con meseros disfrazados de luchadores y superhéroes, sombreros y discos colgados en el techo y arreglitos en la mesa con rings de luchas.
Cada cierto tiempo las perlas negras se ponen al 2x1, así que aprovechen si van con pila baja. Podrán bailar pop, cumbias, reggaeton y casi cualquier cosa.
Cuando fui, una de mis amigas bailó sexymente y ganó para nosotros un litro de piña colada que sabía a licuado.
Si piden baguettes, lean atentamente porque son de 60 centímetros. Las gomichelas son cerveza de sabor con cerezas, así que no se dejen engañar.
Por dos personas, incluyendo perlas negras en promoción, baguette gigante y como 9 copas, pagamos 750 pesos.
Está frente al Hemiciclo a Juárez, dentro de una placita.
Garibaldi
Para acabar la noche no puede faltar este lugar. Yo nunca había ido y la verdad no fui tan fan. Está sucio y lleno de borrachos, pero creo que es parte del encanto.
Si van con sus respectivos amores que les dediquen una canción por unos 120 pesitos, así, seguro se les olvida la mugre.
Hay un museo del tequila que cierra a las 10 de la noche, no entré porque ya estaba cerrado, pero ustedes pueden intentar.
Tianguis del Monumento a la Madre
Al día siguiente les recomiendo, si es posible, levantarse temprano e ir a desayunar al Cardenal, en el Hilton y si no tienen más que hacer, pues vayan al tianguis que se pone atrás del Monumento a la Madre.
Encuentran muchísimas cosas, en realidad no sé si robadas, de piratería, saldos o qué, pero es como una vendimia de productos gringos.
Hay ropa, ropa y más ropa, y también zapatos, perfumes, comida, discos, maquillaje y (uff) barnices. Muchas cosas son piratas, así que cuidado si buscan originales.

1 comentarios:
Yo tambiên amo las luchas y siempre ha sido mi sueno ir!!!!
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